El amoníaco es el alcalinizante clásico que abre la cutícula para que entre el pigmento; su olor fuerte y su efecto sobre el cuero cabelludo son la razón por la que muchas personas lo evitan. Un tinte sin amoníaco lo sustituye por otros agentes alcalinos (como la etanolamina) que actúan de forma más gradual: sigue siendo una coloración permanente, cubre el 100 % de las canas y dura hasta el crecimiento de la raíz, pero con una fragancia agradable y una aplicación más cómoda en casa.
En esta selección solo incluimos marcas cuya fórmula sin amoníaco está confirmada por el fabricante: Lazartigue La Couleur Absolue y Phyto Phytocolor, que además se formulan sin PPD ni resorcina, y Elcea by Noreva, con 88 % de ingredientes de origen natural y aloe vera.
Ten en cuenta que un tinte sin amoníaco aclara como máximo uno o dos niveles: si quieres pasar de castaño a rubio claro necesitarás decolorar primero. Si dudas entre dos tonos, elige el más claro. Consulta la guía de tonos y elige por familia: castaños claros, chocolate, rubios o cobrizos.
Sin amoníaco no significa sin alérgenos: realiza la prueba de alergia 48 horas antes de cada aplicación y no uses el producto en menores de 16 años.